¿Por qué algunas selecciones no juegan con el color de su bandera en la camiseta?
En la Copa del Mundo hay siete países cuya indumentaria no respeta al 100% la identidad visual nacional, por diferentes motivos históricos y de diseño.
Australia, Alemania, Japón, Nueva Zelanda, Países Bajos, Uruguay y Ghana son quienes portan esta particularidad en cada partido, repasamos el por qué de cada uno:
AUSTRALIA
El amarillo y verde vienen de los colores de su flor nacional, la acacia de Australia. El equipo de críquet adoptó la combinación en 1899, y en 1984 se convirtieron en los colores oficiales del país.
ALEMANIA
El blanco tiene su origen en la bandera de Prusia, el reino que dominaba el estado alemán cuando la DFB se fundó en 1900. La selección lo mantuvo como tradición a lo largo de los años.
JAPÓN
Adoptó el azul en la década de 1930 como homenaje al uniforme de la Universidad Nacional de Tokio. A fines de los '80, intentaron cambiar al rojo pero desistieron por malos resultados.
NUEVA ZELANDA
Está basada en el helecho plateado (Silver Fern), una planta endémica que tiene un borde blanco brillante. El equipo de rugby se inspiró al hacerla 100% en negro y la selección de fútbol hizo lo contrario.
PAÍSES BAJOS
El naranja es el color de la dinastía real Oranje-Nassau, quienes reinan el país desde el siglo XVI. La bandera tiene rojo en su lugar por motivos prácticos, ya que el naranja se desteñía rápidamente con el sol.
URUGUAY
Adoptó el celeste en 1910 como homenaje al River Plate Football Club, que venció al poderoso Alumni de Argentina utilizando una camiseta de ese color.
GHANA
La selección africana viste blanco pura y exclusivamente por cábala: en 1963, ganaron su primera AFCON con una camiseta de ese color y desde ahí no pensaron en modificarla. En los años '90, intentaron adoptar los colores de la bandera pero por malos resultados volvieron a su tradición futbolera.